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Sopa Detox Para Cuidar Tu Hígado

La primavera lo desplaza todo, exterior y también internamente. Las enzimas y las hormonas están más activas y, con algo de atención, actividad y los comestibles correctos, tenemos la posibilidad de remover las toxinas guardadas a lo largo del invierno.

El hígado es el órgano solicitado de llevar a cabo fluir la energía en el organismo. Trabaja para evadir el estancamiento, que muy frecuentemente puede transformarse en un caldo de cultivo nocivo de bacterias y gérmenes.

Una de sus funcionalidades, con la vesícula biliar, es guardar y desintoxicar la sangre, y en el momento en que estos órganos están de manera equilibrada, la actividad física y sensible están en buena sintonía.

En primavera, el cuerpo y el abrigo se aligeran y se requieren comidas suaves, cocinadas al vapor, salteados o bien sopas frágiles y varios comestibles frescos de la estación: alcachofas, espárragos, rúcula, guisantes, col, germinados, zanahorias, lima-limón, fermentados… Comestibles todos para fluir hacia una salud inmejorable.

10 claves para proteger tu hígado en primavera

La albaca es rica en antioxidantes con caracteristicas contra las bacterias. Se la considera una yerba que combate el envejecimiento y con enormes características antiinflamatorias y equilibrantes.

El pimentón de la Vera se seca con leña de encina, que le otorga un gusto y caracteristicas únicas. El picante impulsa la circulación. Además es antioxidante y contribuye vitamina C, minerales y carotenos.

La coliflor tiene la aptitud de normalizar toxinas y activa las enzimas del hígado, ahora que tiene dentro azufre, un mineral fundamental para esta y otras funcionalidades fisiológicas. Es rica en vitamina C y manganeso.

Las alcachofas resultan curativas y tónicas para el hígado. Asisten a la digestión generalmente. Sus fitonutrientes cinarina y silimarina dismuyen las toxinas y hacen más fácil su eliminación.

Elementos para 4 personas

  • 7 alcachofas medianas o bien enormes
  • 1 cebolla morada o bien dulce
  • 2 dientes de ajo
  • 1 taza de coliflor
  • 150 ml de leche de almendras
  • 3 tazas de caldo vegetal
  • 1 limón
  • 1 puñado de perejil
  • 5 hojas de albaca
  • 1 cucharada chica de pimentón de la Vera
  • Flores comibles pequeñas
  • Aceite de oliva virgen
  • Pimienta (opcional)
  • Sal del Himalaya

Cocina vernal: nutre tus conmuevas

Preparación

  1. Limpia las alcachofas, quita las hojas exteriores y córtalas para conseguir el corazón. Frota estos con limón y resérvalos.
  2. En una cazuela con unos cuantos medidas de cuchara de aceite, sofríe la cebolla y el ajo, pelados y cortados en cubitos, a lo largo de unos 5 minutos. Añade una migaja de sal y el pimentón.
  3. Tiene dentro la coliflor deshecha con las manos, revuelve unos cuantos minutos y también tiene dentro las alcachofas troceadas. Mezcla bien y sofríe 5 minutos más.
  4. Añade unos cuantos tazas de caldo vegetal y cocina a lo largo de 20 minutos, llevando la preparación a ebullición y después bajando el fuego. Añade la leche de almendras, cocina unos 5 minutos más y mira si requiere más líquido. Corrige de sal y pimentón si es necesario.
  5. Desmenuza de a poco con el minipimer o bien con licuadora.
  6. Sírvela con perejil y albaca picados, ciertas flores pequeñas y media rodaja de limón.