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¿Son saludables los tejidos reciclados?

Reciclar es algo loable, mas ni todo es reciclable ni es conveniente someter algún materia a este trámite. Tampoco es la solución indudable para solucionar que, en las 4 últimas décadas, se hayan generado más desechos que desde el origen del hombre hasta 1970.

Hay recursos cuyo valor, tras ser reciclados, es “inferior” (“downcicling”) al de su historia previo. Es la situacion de la ropa que se corta para completar las carrocerías de turismos o bien sofás. Al contrario, hay otros cuyo valor final es “superior” (“upcycling”), como los restos plásticos de PET reconvertidos en fibras de poliéster para textiles, prendas, tapicerías…, o bien los neumáticos reutilizados para complementos.

Mucha ropa sintética

En los tejidos hay una proporción cada vez más grande de acrílicos y sintéticos, en torno al 67%. Solo una chaqueta de poliéster (tereftalato de polietileno, como el PET de las botellas) desprende un millón de micropartículas plásticas en todos y cada lavado.

Esto además es de este modo en los productos de upcycling, en los que el PET de la botella se transforma en tejido. Varios tejidos y materiales llevan, además, aditivos químicos que vienen de sus procesos productivos o bien acabados. Si no se retiran a lo largo del reciclaje, o bien si se integran otros a lo largo de su transformación, tienen la posibilidad de terminar liberados al aire (por sí mismos, por fricción, por erosión…) o bien sobre nuestra piel.

Se requieren, por consiguiente, procesos de optimización o bien neutralización química que supriman (o bien neutralicen) las substancias probablemente dañinas.

La tendencia es muy contaminante

Como advierte la médica ambientalista Pilar Muñoz-Calero, la tendencia es una industria muy contaminante. Y añade: “Pertence a las que más productos químicos usa. No solo por la ropa sintética: la “moda veloz” da todo el tiempo novedosas tendencias al menor coste viable sin tomar en cuenta el coste humano y ambiental”.

Las fibras textiles llevan poco a poco más productos químicos y están en casi todas las marcas. Su presencia incrementa en la ropa de exterior (para el frío, lluvia…), ya que se emplean para conferir caracteristicas aislantes, ignífugas, repelentes de máculas…

¿Qué tóxicos están en la ropa?

Varios de los aditivos químicos más recurrentes son:

  • Alquilfenoles etoxilados (APE): tóxicos, persistentes, bioacumulativos y disruptores endocrinos.
  • Ftalatos: ablandadores del plástico, como DEHP y BBP, tóxicos para el sistema reproductor y «increíblemente alarmantes» en la regulación REACH de la UE.
  • Retardantes de llama bromados (BFR): son disruptores endocrinos.
  • Perfluorados y polifluorados (PFC): antimanchas, antigrasa y aíslan del agua o bien del frío, mas además son disruptores endocrinos, y varios, persistentes y bioacumulativos (en el hígado).
  • Clorobencenos: disolventes mediadores que dañan el hígado, tiroides y sistema inquieto central. Bioacumulativos y disruptores endocrinos.
  • Disolventes clorados: además mediadores, son enormemente tóxicos.
  • Parafinas cloradas de cadena corta: agentes de acabado y también ignífugo.
  • Metales pesados: cromo VI, cadmio, mercurio y plomo, en tintes y pigmentos, muy tóxicos y bien difíciles de remover del cuerpo.
  • Antimonio: un catalizador, cancerígeno en algunas concentraciones.

Qué ocurre con la ropa de los pequeños

Una investigación científico sobre calcetines para pequeños llevado a cabo en España por el conjunto del instructor Nicolás Olea (creador de Libérate de tóxicos, RBA 2019) advirtió, entre otras cosas, bisfenol A en el 90,6% de , desde concentraciones inferiores a 0,70 ng/g a 3.736 ng/g.

Y además parabenos, como el etilparabeno, que se encuentra en todas y cada una de las muestras analizadas; metilparabeno, en el 81%, y propilparabeno, en el 43,7%.

Traspasan la piel. Según el estudio, debido al contacto directo con la piel, hay exposición dérmica a estas substancias (con actividad estrogénica y antiandrogénica) en el 83,3% de los calcetines analizados.

Las substancias tóxicas están en los reciclados

Los productos reciclados tienen dentro los químicos del bien previo, asegura la doctora Muñoz-Calero. Si el material original era un algodón común, probablemente halla trazas de pesticidas o bien de substancias utilizadas en su producción (tintes, acabados…), como pasa con el poliéster.

El inconveniente es que, por norma general, no se examinan las materias a fin de que lo conseguido en el final sea mejor y menos tóxico que lo primigenio (ese sería un auténtico upcycling), enseña Gema Gómez, de la interfaz Slow Fashion Next.

Para eso se necesita innovación y tecnología. La organización Textile Exchange apunta que la calidad de estos productos no debería verse comprometida por la contaminación con aditivos –antioxidantes, pigmentos, estabilizadores o bien agentes antibloqueo– ni por el acortamiento de la cadena del polímero en la despolimerización.

Además insta a hallar sustitutos para el antimonio, un catalizador del poliéster que puede provocar cáncer y que puede mantenerse en las prendas.

Upcycling verdadero

Sería escencial que algún textil de upcycling pase por un desarrollo que suprima los químicos probablemente peligrosos para la salud humana y ambiental, considera Giusy Bettoni, creadora de CLASS (showroom pionero en vender tejidos sostenibles a la industria, con origen en Milán).

De ahí que, Bettoni solicita a compañias de hilaturas y lonas recicladas el análisis del período de vida, de químicos y del encontronazo de su producción con diez criterios (cálculo hídrico, energético, de CO2…). “La compromiso no es solo reciclar, sino más bien respetar al cliente.

Su salud es una parte de eso, más que nada tratándose de editar materiales posconsumo”, asegura. Mas solo un 10% de las marcas popular de upcycling emplean esos procesos de optimización o bien neutralización química, la mayor parte de El país nipón y EE.UU.

Sin trazas de PET

“En la situacion de las botellas de PET –enseña Ignasi Cubiñá, profesional en cradle to cradle– hablamos de sustituir el catalizador original, del que quedan trazas en el producto, por otro más seguro en un desarrollo de reciclado químico de despolimerización y repolimerización. Otra alternativa es utilizar PET original limpio”, apostilla.

Oportunamente, los procesos de optimización o bien neutralización química se marchan ampliando, opina Bettoni: “Mas es clave continuar presionando a nivel industrial, y en relación a cómo se comunica al cliente, porque requiere saberlo y algunas veces no lo tiene fácil. El reciclaje no es bastante, lo sustancial es cómo lo haces y cómo lo comunicas al usuario. Ese es hoy el auténtico desafío”, remarca.

Antes de adquirir, fíjate bien

No confundas upcycling con ecológico: un producto hecho con materiales reciclados no supone que esté libre de substancias dañinas anteriores. No se acostumbran crear novedosas materias primas para , sino se una parte de substancias preelaboradas. De ahí que, resulta conveniente:

  • Preguntar, informarse y examinar antes de adquirir, para seleccionar con calma, contrastar, solucionar inquietudes…
  • Decantarse por tejidos naturales ecológicos, los más susceptibles de ser saludables para y para el medio ámbito.
  • Inclinarse por artículos de upcycling reciclados de marcas en cuyo etiquetado conste una certificación sobre substancias tóxicas que asegure su inocuidad para empleo humano, su sostenibilidad y producción socialmente responsable, como:Oeko-Tex Made in Green: el tejido pasó un control de tóxicos y se ha producido de manera responsable y GOTS (Global Organic Textile Estándar): el más popular para fibras orgánicas.
  • Negar productos reciclados sin información bastante, aunque nos agraden o bien comenten que son sostenibles.
  • Conseguir poco y bien, ya que más vale tener escasas y buenas prendas sin tóxicos, que muchas precarias con substancias indeseables.