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los incendios y el clarín

Cuentan que había un pueblo en el que se generaban incendios con preocupante continuidad. Los pobladores eligieron un día reunir una reunión para tratar el tema.

Tras numerosas proposiciones inútiles, un joven ha dicho:

—Del otro lado del bosque hay un pueblo muy semejante al nuestro. No tienen la proporción de incendios que poseemos aquí, o bien al menos no son jamás tan asoladores. Deberíamos entender cómo hacen allí para combatirlos.

Todos estuvieron en concordancia, tal es así que se designó al joven a fin de que viajara hasta allí y averiguara cómo manejaban la cuestión en el otro pueblo.

En el taller del carpintero

El joven se puso en marcha enseguida y tras unas horas de viaje a través del bosque, llegó al pueblo vecino.

No es que aquí tengamos menos incendios que nosotros –ha dicho entre los ciudadanos–. Lo que pasa es que llegamos rápidamente a y los apagamos con mucha eficacia.

—Entiendo –ha dicho el joven–. Mas, ¿cómo hacéis para lograrlo?

—Es bien simple –ha dicho el hombre–: poseemos un clarín. En el momento en que empieza un incendio, el clarín tiene como función comunicar a todo el pueblo. De esta forma logramos impedir a todos y llegar antes que el fuego se expanda.

Al joven le pareció una buenísima iniciativa, tal es así que adquirió un clarín y lo llevó de vuelta a su pueblo. Una vez allí, puso el clarín en un atril en la plaza del pueblo y proclamó a viva voz que sus inconvenientes habían terminado, ya que en este momento además tenían clarín, igual que en el pueblo vecino.

No obstante, los incendios en el pueblo prosiguieron ocasionando muchos inconvenientes como antes. No solo porque la pura presencia del clarín no apagaba incendios, sino más bien además porque en el pueblo nadie sabía cómo llevar a cabo sonar un clarín.

Vínculos reales y relaciones virtuales ¿tienen la posibilidad de convivir?

En las utilidades no está ni la solución ni el inconveniente. Estudiar a emplearlas bien es asumir nuestra compromiso. Tenemos la posibilidad de llevar a cabo un paralelismo entre el clarín y muchas de las utilidades que poseemos a nuestro alcance en estos días. Y como en la historia, de nada sirven si no las entendemos utilizar. O bien explicado de otra forma, si no las entendemos utilizar bien.

Entre otras cosas, el potencial de las novedosas tecnologías de la comunicación. Sin lugar a dudas, por medio de la red tenemos la posibilidad de entablar nuevos vínculos y también remarcar los que teníamos. Mas a fin de que sean una utilidad a nuestro servicio en vez de transformarnos en esclavos tecnológicos, debemos explotar sus virtudes y comprender sus problemas.