Saltar al contenido

Los 8 Secretos Para Aumentar Tu Salud Y Longevidad

Nacer con una fortuna heredada no afirma ni muchísimo menos que se llegue a la vejez siendo rico. El más grande patrimonio se puede dilapidar en unos años locos. En cambio, un individuo humilde, con trabajo y suerte, puede vivir de más grande en la abundancia. Mas de nada sirve ser pobre o bien rico sin salud.

Esta es más esencial que el dinero, más allá de que su disfrute es dependiente de requisitos semejantes: no es aconsejable derrocharla y hay que trabajársela cada día. Prosigamos con las metáforas materialistas. Hace unos siglos heredar un título de nobleza era garantía de prosperidad. Ahora no es de esta forma.

Antes se creía que las clases sociales eran inalterables y además hasta hace unos años controlaba la iniciativa de que los genesheredados condicionaban completamente la salud. Hoy se conoce que los genes solamente influyen entre un 10 y 30% en la oportunidad de desarrollar un problema médico, según los epidemiólogos Stephen Rappaport y Martyn Smith, de la Facultad de Berkeley.

Es verdad que hay inconvenientes genéticos de los que no resulta viable librarse, mas las patologías más recurrentes se muestran a consecuencia de lo que nos pasa en la vida. La dieta, el ámbito físico, los hábitos de reposo y trabajo, la actividad física o bien el estrés influyen entre el 70 y el 90%.

Del mismo modo que ha caído el mito de la genética, se han agrietado otros dos pilares contra los que daba la sensación de que nada se podía llevar a cabo. Uno era el de la muerte neuronal. Se suponía que tras la etapa escencial de avance empezaban a fallecer implacablemente neuronas y que por consiguiente el ocaso intelectual y físico era ineludible. La carrera hacia el desenlace podía ser aproximadamente lenta.

En nuestros días entendemos que siempre nacen neuronas novedosas y, más que nada, que se marchan estableciendo conexiones poco a poco más complicadas, lo que brinda novedosas capacidades intelectuales. La sabiduría de los ancianos resulta de esta forma algo más que una cita elogiosa. Una vida mentalmente activa facilita llegar a la vejez en plenas facultades.

12 comestibles y compuestos amigos de los telómeros y la longevidad

Las células rejuvenecen

El tercer pilar que hasta recientemente se asociaba a un deterioro continuo y también ineludible era el de los telómeros, extremos de los cromosomas. Con cada división celular estos se hacen más cortos, lo que hace deterioro y en el final la desaparición de la célula. Tener unos telómeros más cortos de lo que corresponde por edad se consideraba un aspecto de peligro para el cáncer, por ejemplo anomalías de la salud.

Mas Dean Ornish, reconocido cardiólogo, que fue médico personal de Bill Clinton, termina de mostrar que los telómeros se tienen la posibilidad de exender con un modo de vida sano, apoyado en una dieta fundamentalmente vegetariana, el ejercicio y el control del estrés.

El destino no está escrito en los genes, el cerebro puede agrandar su capacidad y las células tienen alguna aptitud para rejuvenecerse. Por consiguiente nuestro patrimonio de salud de hoy y futura es dependiente en parte importante de procesos que tienen la posibilidad de ser influidos por nuestro accionar. La meta de los hábitos saludables es exactamente incrementar este patrimonio.

Telomerasa. ¡Activa la enzima de la juventud!

Comer para dar de comer la flora

El cuerpo quita de los comestibles las substancias que requiere para su acertado desempeño. Mas en este desarrollo hay un intermediario. En el intestino se genera una interacción muy angosta entre nutrientes, bacterias y células inmunitarias que puede remarcar la salud o bien ofrecer sitio a trastornos muy diferentes.

Cada día hay más pruebas de que el estado de la flora intestinal resulta fundamental para la salud, y no solo para la digestible. En el intestino viven parte importante de los 100 billones de microorganismos que aloja el cuerpo humano y que conforman el microbioma. La flora digestible está compuesta por bacterias correspondientes a unas 500 especies.

La salud es dependiente en decisión correcta de cuáles son las dominantes. Numerosos géneros de cáncer, anomalías de la salud autoinmunes y trastornos alérgicos tienen la posibilidad de tener relación con el género de flora intestinal. La nutrición es el medio más esencial y el más alcanzable para influir sobre su composición y incrementar el capital de salud general.

Las cinco reglas dietéticas básicas son simples de enumerar:

  1. Moderación en las proporciones.
  2. Elegir los comestibles vegetales enteros, como los brinda la naturaleza, y cocinarlos de forma despacio (al vapor, a baja temperatura a lo largo de poco tiempo). Su fibra soluble es buen nutriente para las bacterias buenas del intestino.
  3. Consumir en suma correcta los productos elaborados industrialmente, especialmente si tienen dentro harinas refinadas, grasas sobresaturadas o bien medianamente hidrogenadas, aditivos y azúcares añadidos. El consumo de estos productos está relacionado con los desequilibrios en la flora.
  4. Integrar por día de cinco a diez porciones de comestibles concentrados en micronutrientes (vitaminas y minerales) y antioxidantes: frutas, hortalizas, frutos secos, semillas, condimentas y plantas aromatizadas.
  5. No olvidar la presencia en los menús diarios de alguna fuente de omega-3. Las más rebosantes son la nuez y las semillas y los aceites de lino, sacha inchi y cáñamo.

Come menos y vas a vivir más

En armonía con el ámbito

La composición del microbioma además es dependiente del género de ámbito en que vivimos. Los pequeños que medran en el campo, en contacto con la tierra, las plantas y los animales desarrollan un género de flora, anticuerpos y células inmunitarias que les transporta a padecer menos alergias y seguramente corren un peligro menor de sufrir otras patologías.

Siempre se está a tiempo de recobrar el contacto con la naturaleza y de evadir la exposición a compuestos tóxicos. La contaminación ocasionada por medios de transporte, factorías o bien incineradoras; los elementos tóxicos de limpiadores y productos cosméticos; los compuestos orgánicos volátiles liberados por toda clase de elementos encolados; las substancias liberadas por envases de plástico… todo son cargas que el cuerpo se ve obligado a detectar, remover o bien aguantar.

Exponerse lo menos viable y hacer periódicamente curas de desintoxicación asistirá a evadir que estas substancias, que tienden a acumularse más que nada en los tejidos grasos, se transformen en un inconveniente a medio y film período.

Fallecer joven… a los 140. ¿Será viable?

La consideración de la comunidad

No hablamos a Twitter o bien Fb, sino más bien a redes de relaciones personales de carne y hueso. La calidad de las relaciones íntimas y sociales es un aspecto fundamental. No solo lo que nutre el cuerpo establece nuestra salud de hoy y más adelante.

Querer y ser amado, y tener el acompañamiento de una red social formada por familiares, amigos y vecinos, con todos y cada uno de los efectos positivos sobre el estado anímico, se encuentra dentro de los causantes que garantizan una calidad de vida más grande a edades destacadas –seguramente, más que tener una cuenta bancaria voluminosa o bien un seguro médico–.

A esta situación se le asigna, cuando menos en parte, la longevidad de los pobladores de la isla de Japón de Okinawa. Allí no es extraño sobrepasar los cien años con buena salud, algo que además se procura argumentar por su uso frecuente de té verde, hortalizas, pescado fresco y condimentas como la cúrcuma.

Las relaciones positivas asisten a sostener distanciado el estrés crónico, otro aspecto de peligro para la salud. Si la ansiedad sigue en el tiempo va sacando ceros al capital de salud.

Para evitarlo resulta conveniente entrenar por día alguna técnica, como la relajación muscular progresiva de Jacobson, el entrenamiento autógeno o bien la sofrología. La meditación además supone relajación, en un caso así de los automatismos y prejuicios mentales, y piensa además un sendero de autoconocimiento y apertura escencial.

Estas son las claves de los centenarios

Actividad mental con sentido

Tal y como si fuera un músculo, el cerebro requiere entrenamiento para preservarse en buena forma y desarrollar su capacidad. El entrenamiento radica en darle los estímulos correctos. Mas las proposiciones que no tienen presente al humano en su integridad no son las más correctas.

No somos ordenadores que amontonan información. Llevar a cabo crucigramas, solucionar interrogantes o bien jugar con programas en teoría diseñados para entrenar el cerebro no es bastante. El neurobiólogo Holger Schulze, de la Facultad Erlangen-Nuremberg (Alemania), ofrece que estemos libres a estudiar novedades y que tengan algún sentido en nuestra historia personal.

Una actividad mental eficiente está relacionada con la curiosidad y esta, por su parte, con la motivación. Entre otras cosas, si nos atrae viajar, vamos a estar apasionados en estudiar lenguajes.

10 claves para vivir tu ikigai de forma exitosa

Ejercicio

Sostener el cerebro en forma es solo un ingrediente de una vida activa. Son igualmente indispensables las ocupaciones anatómicos que ejercitan todo el cuerpo: el movimiento es positivo para el fluído de sangre a los órganos, hace más fuerte el corazón, decrece la hipertensión, evita o bien calma los dolores de espalda, regula los valores de grasas y azúcares en sangre, hace más fuerte la musculatura, impide la pérdida de consistencia ósea y asiste para sostener a raya el sobrepeso.

Los profesionales sugieren un mínimo de media hora de ejercicio profundo (altas frecuencias cardiaca y respiratoria) un par de días por semana. Además ha de ser un ejercicio terminado, oséa, tiene que trabajar la resistencia, la fortaleza muscular y la elasticidad (estiramientos).

Otro aspecto del precaución físico debe ver con la conciencia corporal, oséa, con prestar atención a los mensajes que proceden del cuerpo. Cualquier ocasión y situación hay que detenerse unos momentos para conocer dónde se generan tensiones y si es viable relajarlas.

Forma lo primero que hay que hacer para sostener una posición corporal precisa en el trabajo, al comer, manejando, aguardando en la cola de la panadería o bien en el sofá de casa. Si no se actúa a tiempo sobre esas tensiones, que tienen la posibilidad de perjudicar a órganos internos, se establecen patrones anatómicos que transcurrido un tiempo resultan bien difíciles de cambiar.

Una aceptable inversión para el futuro

Comunmente, ahorrar dinero para gozar de un capital más adelante supone renuncias en el presente. Puede suceder que se viva como un pobre y se sea el más rico del cementerio…

Afortunadamente, no sucede lo mismo con el capital de salud. Es cuidándose y gozando cada día de los comestibles más sanos, del propio cuerpo y del contacto con el resto y con la naturaleza como se logra más grande confort tanto en este momento como a medio y a la larga.