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La vida secreta del cerebro mientras duermes

Durante mi carrera, son muchas las consultas que he recibido de familias angustiadas por el sueño de sus hijos. Todas y cada una estas familias, me comentaban las gigantes adversidades que hallaban para hallar que sus pequeños se fuesen a la cama.

En estas situaciones, no me refiero a bebés o bien a pequeños pequeños, sino más bien a esos que, desde los 6 o bien 7 años se niegan a acostarse porque estiman que reposar es una pérdida de tiempo. Varios de estos pequeños/pequeñas aducen que reposar no se utiliza para nada y emplean sus fuerzas para seguir estando lúcidos. En el final, la hora del sueño se transforma todos los días, para toda la familia, en un instante de desencuentro y de tensión.

En el momento en que llegan a la consulta, para iniciar a emprender este tema, siempre comienzo por explicarle a toda la familia, tanto a superiores como a pequeños, lo que pasa en nuestro entendimiento mientras que dormimos. Así mismo, todos entienden los provecho que acarrea reposar apropiadamente.

Para los pequeños, utilizo el símil de imaginar nuestra cabeza como una gran biblioteca que guarda todas y cada una de las vivencias, conmuevas, experiencias y aprendizajes que acumulamos durante la vida. Cada día, a lo largo de las horas en las que nos encontramos lúcidos, el bibliotecario (o bien bibliotecaria, según sea niño o bien pequeña) recibe nuevo material.

Por las noches, el bibliotecario/a se ocupa de usar toda esta información que fué compendiando para organizarlo todo y ubicar cada libro en su lugar. Así mismo, los individuos que llegan por la mañana están una biblioteca limpia y actualizada. Este es el trabajo que ejecuta nuestro entendimiento a lo largo de la noche, de ahí que es tan primordial el sueño.

Reposar bien es fundamental para acordarse mejor

Reposar resulta tan importante para la vida como comer o bien tomar, no en balde, pasamos una tercer parte de nuestra vida durmiendo. La Naturaleza no nos habría hecho superar hasta el punto de reposar 8 horas cada día (como media estimada) si el sueño no fuese algo infaltante para .

En verdad, tiene tal consideración para nuestro bienestar física y mental que una tortura practicada por los regímenes dictatoriales es la privación de sueño (utilizando poderosos focos y música a prominente volumen), ahora que se ha comprobado que no reposar a lo largo de numerosos días puede ocasionar graves trastornos mentales y físicos, logrando inclusive provocar la desaparición.

Las horas de sueño suponen una renovación para nuestro cuerpo a nivel físico, mental y sensible. Anteriormente, se pensaba que el cerebro se “apagaba” a lo largo de la noche, mas ya hace poco más de un siglo, entendemos que, aunque no seamos siendo conscientes de ello, en el momento en que dormimos, nuestro entendimiento prosigue haciendo un trabajo activamente.

Observemos, resumidamente, ciertas tareas que ejecuta nuestro entendimiento mientras que dormimos:

  1. Limpieza cerebral. A lo largo del día, la actividad de las neuronas genera substancias de desecho que se marchan juntando en el cerebro. En el momento en que dormimos, el cerebro tiene como función adecentar todos y cada uno de los restos guardados y se prepara para enfrentar el nuevo día totalmente nuevo. Si no dormimos lo bastante, acumulamos estas substancias que, con el tiempo, se transforman en tóxicas para nuestro entendimiento.
  2. Estimula la creatividad Limpia tu cerebro mientras que duermes
  3. . Mientras que soñamos, el cerebro se ocupa de profundidzar en los inconvenientes y intranquilidades que poseemos en la vida lúcida. Este trabajo lo ejecuta de manera diferente, considerablemente más imaginativa y creativa, al que hace en el momento en que nos encontramos conscientes. Toma coherencia, entonces, el consejo de nuestros abuelos de “averiguar con la almohada” las inquietudes o bien intranquilidades que tengamos. Es posible que tras el sueño nocturno, nos levantemos con la solución.

  4. Actividad sensible y empatía. Determinados estudiosos consideran que mientras que soñamos, entrenamos incontables ocasiones con un extenso abanico de conmuevas. Esto favorecería la empatía, la conexión con el resto y, al fin y al cabo, la cohesión popular.
  5. Trata, ordena y almacena la información. Todo lo vivido a lo largo del día se guarda en una suerte de memoria temporal (hipocampo).Durante la noche, el cerebro trata toda esa información y almacena todo cuanto nos puede ser útil en una memoria más persistente que, por su parte, será la base para asentar nuevos aprendizajes al día después.

La situacion de Marcos

Resulta muy simpática y también instructiva la manera en la que Marcos, un niño de 11 años, reconoció y aplicó todo cuanto aprendió sobre el sueño en las sesiones que tuvimos. Marcos era un niño aficionado a las videoconsolas que no deseaba proceder a la cama para lograr continuar jugando (a lo largo de las vacaciones veraniegas).

Un día me relató que había llevado a cabo un hallazgo asombroso. Si se encontraba agotado y hallaba algún instante principalmente bien difícil en un juego, le resultaba irrealizable superarlo. No obstante, si se iba a reposar y reanudaba el juego por la mañana siguiente, conseguía pasar la pantalla en unos pocos intentos.

En consulta, me afirmaba: “Claro, ahora lo comprendo. Durante la noche, mi cerebro ejerce y halla la mejor forma de matar al malo”.

Solventa tus inconvenientes mientras que duermes en 5 pasos

La alegría para sus progenitores fue que, a lo largo del curso escolar, Marcos, un niño demasiado creativo y también capaz, decidió por sí solo evaluar a usar esta técnica (reposar para consolidar los aprendizajes) para estudiar y enfrentar los exámenes. Así mismo, aparte de ir más descansado, equiparadas con las del curso previo, sus notas mejoraron considerablemente.