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Intolerancia a la fructosa: síntomas y tratamiento

Uno de cada cinco mayores y uno de cada tres pequeños no asimilan totalmente bien la fructosa, mas la mayor parte no lo sabe. Sienten afecciones como hinchazón, gases o bien dolores abdominales. Determinados damnificados se sienten cansados o bien algo decaídos.

Como resulta lógico, procurarán un culpable en su nutrición. El gluten de los cereales o bien los productos lácteos son sospechosos comunes. Mas pocos van a caer en la cuenta de que la encargada de estas afecciones es la fructosa y que los comestibles conflictivos son determinados con imagen tan sana como las frutas o bien los jugos.

Qué es la intolerancia a la fructosa

La malabsorción de la fructosa es adecuada a una contrariedad para metabolizarla en el intestino. La fructosa que no se asimila en el intestino angosto pasa al abultado donde causa flatulencia y otras afecciones. Este trastorno se puede hacer un diagnostico a través del test de hidrógeno espirado.

No debe malinterpretarse con la intolerancia hereditaria a la frutosa, una patología extraña (perjudica a una de cada 20.000 personas) que es adecuada a una deficiencia de una enzima hepática y se diagnostica por medio de un test genético. La gente con una intolerancia herediraria a la fructosa tienen que restringirla totalmente.

La genuina causa de las intolerancias alimenticias

La mayor parte de personas tienen la posibilidad de absorber hasta 35 g diarios de fructosa sin padecer ninguna molestia. En cambio, un óptimo número empieza a padecer síntomas en el momento en que sobrepasa los 25 g. Es muy fácil sobrepasar esta cantidad: basta consumir una manzana, un café con unos cuantos cucharaditas de azúcar y una lata de refresco.

Los jugos de fruta son riquísimos en fructosa, principalmente los de manzana (14 g en un vaso), piña (12 g), pera y mango (13 g). Los néctares, a los que se añade azúcar (sacarosa, que es fructosa en un 50%) tienen dentro aún más y aportan de igual modo un exceso de calorías que indudablemente desequilibrarán la dieta.

El inconveniente no es solo la fructosaque está en las frutas adjuntado con fibra, vitaminas y minerales, sino más bien más que nada la cantidad excesiva que ingerimos al consumir otros productos que tienen dentro azúcar.

Síntomas de la intolerancia a la fructosa

Los síntomas de la malabsorción de la fructosa dependen de la cantidad ingerida y del nivel de tolerancia de cada individuo. La razón es que el intestino irritado por la fructosa no es con la capacidad de obtener todo el triptófano de los comestibles, de forma que el cuerpo no puede sintetizar el neurotransmisor serotonina. Su deficiencia está socia a la depresión, de esta forma como a los asaltos de apetito por comestibles dulces.

  • Afecciones digestibles: flatulencias, hinchazón abdominal, inclusive diarreas y calambres.
  • Peores defensas: menor asimilación de nutrientes como el ácido fólico y el cinc, cuya deficiencia está socia a una inmunidad pobre.
  • Modificaciones del ánimo: cansancio, irritabilidad o bien ánimo depresivo. Se demostró que el intestino irritado por la fructosa no es con la capacidad de obtener el triptófano de los comestibles, de forma que el cuerpo no sintetiza la serotonina. La deficiencia de este neurotransmisor se asocia a la depresión y a una apetencia desaforada por los dulces.

7 tácticas para evadir las intolerancias alimenticias

Qué llevar a cabo si tienes intolerancia a la fructosa

Tanto si tienes intolerancia a la fructosa tal y como si no, es positivo que sepas tu límite personal de fructosa que puedes tolerar. Puedes conocerlo reduciendo al mínimo tu ingesta de fructosa y después ir incrementándola gradualmente hasta el momento en que sientas afecciones.

Si descubres que tienes una malabsorción de fructosa, prosigue nuestros consejos para evadir las afecciones que la acompañan.

  • No tomes más de 35 g: es bien difícil no sobrepasar esta cantidad, alcanza con que consumas, entre otras cosas, una manzana, un café con dos cucharaditas de azúcar y un refresco.
  • Ojo con los jugos: los jugos de fruta son ricos en fructosa, más que nada el de manzana (14 g en un vaso), piña (12 g), pera y mango (13 g). Y los néctares, aún pero.
  • Mezcla con verduras: si combinas el jugo de fruta con el de verduras aumentarás la proporción de fibra y reducirás la agilidad de asimilación de los azúcares.
  • Endulzantes alternos: la estevia y el sirope de yacón son endulzantes natural libres de fructosa y muy ventajosos para la salud. En este artículo hallarás más información sobre las alterativas al azúcar (tiene dentro configuraciones con y sin fructosa): 9 elecciones saludables al azúcar blanco).