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Es verano, ¡disfruta de las aguas infusionadas!

Nada de refrescos con azúcares o bien edulcorantes. Este verano prueba la sana moda de las aguas infusionadas. Son refrescantes, saludables y ligeras, y llegaron para quedarse entre .

Un agua infusionada –resultado de dejar que repose en el frigorífico con algún alimento fresco que deja su indicio de gusto– es justo lo que requerimos en el momento en que aprieta el calor.

En las cafeterías más cada día vas a ver grande jarras de agua en las que flotan rodajas de naranja o bien limón y hojas de menta. Puedes llevarte esta iniciativa a casa y prepararte aguas infusionadas a tu manera.

Aguas infusionadas con verduras

Naranjas, fresas, frambuesas y otras frutas son los elementos más populares, mas además puedes recurrir a las hortalizas para conseguir sabores espectaculares.

Los superpoderes del agua con limón

Entre otras cosas, las rodajas de pepino proponen un resultado muy refrescante. Si añades unas rodajas de jengibre que aporten una nota picante el gusto cambia radicalmente.

Con plantas aromatizadas

Además puedes añadir hojas o bien ramitas de plantas aromatizadas o bien medicinales. Para obtener mejor su gusto puedes llevar a cabo una infusión ardiente con una pequeña proporción de agua y después diluir esta en el agua fría.

Modula la intensidad del gusto

Hay dos componentes que influyen en la intensidad del gusto: el tamaño de los trozos de fruta o bien hortaliza que dejas en el agua y el tiempo de infusión.

Para conseguir un gusto más profundo cortarás el alimento en trozos más pequeños y lo vas a dejar más tiempo, que puede ir de unos pocos minutos a 24 horas (siempre en el frigorífico).

¡Que no te falte el agua!

Además puedes eliminar el agua con el contenido ocasionalmente para contribuir a que salgan los jugos. Antes de tomarla puedes filtrarla para retener algún fibra que se haya liberado.

Las frutas y hortalizas que hayas usado puedes aprovecharlas como elementos de revueltos.

¿Por qué razón son sanas las aguas infusionadas?

Si el agua tiene el gusto del alimento es que este ha dejada en substancias aromatizadas, que comunmente son compuestos fitoquímicos con caracteristicas antioxidantes y antiinflamatorias.

Si has usado plantas medicinales, además te beneficiarás de sus principios activos.

En cambio, en contraste con los jugos, los azúcares no pasan al agua y la bebida prácticamente no tiene calorías. Si agregamos dado que tomar agua te asiste para sentirte lleno y menos hambriento, el agua infusionada puede transformarse en una enorme aliada si deseas perder unos kilogramos.

¿Te puedes tomar el agua de un manantial en la montaña?

Por otro lado, las aguas infusionadas asisten a seguir estando humedecidos, especialmente si el agua como és no te resulta muy interesante.

Busca tu fórmula de gusto

Entre las gracias de las aguas infusionadas es que puedes dejar volar tu imaginación para hallar la combinación de aromas que más te agrade. En forma de punto de inicio, estas son ciertas opciones:

  • Uvas, frambuesas y pepino.
  • Arándanos, manzana y frambuesas.
  • Kiwi, cerezas y granadas.
  • Jengibre, pepino y limón.
  • Naranja y cilantro
  • Pomelo y romero
  • Naranja, mora y menta
  • Frambuesa, pétalos de rosa y vainilla
  • Sandía y menta
  • Melocotón y salvia