Saltar al contenido

El Mejor Aliado Para Una Salud De Hierro

La medicina psicosomática sabe la cabeza y el cuerpo como una unidad. Desde esta base, se han popularizado muchas conclusiones sobre el papel de la actitud efectiva en la curación, mas ¿es viable entablar una relación tan directa entre el optimismo y una aceptable salud? Volvimos a ver los estudios más fiables sobre el tema.

Optimismo y su relación con una aceptable salud

Suponer en la cabeza y el cuerpo como dos entidades separadas es un concepto que ahora existía en la Grecia tradicional, mas fue a causa de los escritos del pensador, matemático y fisiólogo francés René Descartes, en el siglo XVII, en el momento en que verdaderamente tomó enorme fuerza.

Descartes ha propuesto que el “alma racional” se encontraba separada del cuerpo y que las dos se conectaban en la glándula pineal. Mas, más allá de ser el padre de este dualismo cabeza–cuerpo, además mencionó que la cabeza puede perjudicar al cuerpo y al reves, un concepto criticada por otros pensadores que afirmaban que esta interacción era irrealizable.

En todo caso, ya hace 350 años, la civilización occidental ha separado el cuerpo de la cabeza. Ello se prueba en nuestro lenguaje diario: nos preguntamos si un síntoma es “físico o bien mental” o bien le recomendamos a un amigo que desea mudar un hábito que sea fuerte “psicológicamente”, porque “la cabeza puede más que el cuerpo”.

No obstante, se reconoce poco a poco más la predominación recíproca entre los procesos sicológicos y los físicos. Hoy hay disciplinas como la neuropsicoinmunología –que estudia la relación entre el sistema inquieto, las defensas del organismo, las conmuevas, los pensamientos y la conducta– o bien la neurociencia popular –que inspecciona la relación entre los procesos cerebrales y las relaciones sociales–.

De igual modo, ha surgido un nuevo interés y respeto por los sistemas de curación de las etnias habituales, como entre otras cosas la acupuntura, y por las prácticas y las sabidurías ancestrales, como el yoga y la meditación, que tienen una visión holística de la salud.

Ciencia y corrientes New Age

Hay además movimientos no científicos –como las corrientes new age– que resaltan la predominación de la cabeza sobre el cuerpo. Ciertas de estas novedosas filosofías que se hicieron tan populares exageran la predominación de la cabeza sobre el cuerpo y llegan a ofrecer que todo cuanto nos pasa es producto de nuestra psicología.

Recuerdo una ocasión donde escuché aterrada a una popular decir apaciblemente: “Fulanita se creó un cáncer. Contenía bastante su furia y no expresaba sus conmuevas”. ¿Exactamente en qué se fundamentaba para decir eso? Hablamos de una afirmación muy despiadado, ya que, aparte de no tener ninguna prueba experimental, nos aproximamos peligrosamente a “culpar al enfermo”.

¿Qué nos comunica la ciencia sobre la relación entre nuestros estados de ánimo y pensamientos y nuestra salud física? Hay un sinnúmero de indagaciones que tratan de contestar a esta pregunta; aquí nos vamos a centrar en esos estudios completados en los últimos tiempos en el ámbito de la psicología efectiva, la una parte de la psicología que estudia a nivel científico el confort y la alegría.

Estudios sobre la alegría

El doctor Ed Diener, reconocido como el padre del estudio de la alegría y ganador del premio más esencial de la Asociación De america de Psicología por sus aportaciones, hizo, con su cooperadora Micaela Chan, un metaanálisis de todas y cada una de las indagaciones que se hicieron hasta hoy sobre la relación entre la alegría y la salud.

Un metaanálisis es un trámite estadístico que equipara los datos logrados en diversos estudios que han investigado un mismo tema usando diferentes instrumentos y técnicas. El metaanálisis facilita llegar a conclusiones más fiables que si se contemplan los desenlaces de los estudios separadamente. Estas son ciertas de sus deducciones más reseñables:

1. Satisfacción escencial

La gente con altos escenarios de confort subjetivo (felicidad) se sienten cumplidas con sus vidas, tienen escasas malas intenciones y muchas positivas, y opínan con optimismo. La alegría influye sobre la salud y la longevidad, mas no hay rastros evidentes de que prolongue la vida de la gente que sufren algunas patologías, como el cáncer.

Lo que sí está claro es que las conmuevas positivas adivinan la salud y la longevidad mejor que las negativas: comprender qué feliz es alguien es más útil para adivinar su estado de salud que entender sobre sus conmuevas dolorosas o bien tristes.

2. Mejor salud cardiovascular

El estado anímico y las conmuevas además se asocian a la salud cardiovascular. La gente fatalistas acostumbran tener una presión arterial más elevada. Además, se ha visto que la gente físicamente sanas que padecían depresión o bien ansiedad tenían más posibilidades de desarrollar anomalías de la salud cardiacas.

Los enfermos del corazón con depresión y ansiedad, de modo semejante, empeoraban más de sus dolencias cardiacas con el pasar de los años que los enfermos que no estaban decaídos.

3. Evita la inflamación

Los estados sicológicos positivos tienen la posibilidad de influir sobre los componentes de coagulación y de inflamación.

Los aprecios negativos ralentizan el desarrollo de cicatrización y elevan el compromiso de infección. Quienes sienten más enfado acostumbran tener una respuesta inmunitaria menor tras ser vacunados.

En cambio, la emoción efectiva a la larga pronostica el buen desempeño del sistema inmunológico. Las conmuevas positivas además se relacionan con una percepción menor del mal.

4. Disminuye los escenarios de cortisol

El estrés provoca que segreguemos una hormona llamada cortisol. Las indagaciones señalan que tener escenarios bajos de cortisol puede achicar el peligro de patologías metabólicas, inmunológicas y también inflamatorias.

5. Ralentiza el envejicimiento

La predominación de las conmuevas llega hasta los cromosomas. Los extremos de los cromosomas, llamados telómeros, se marchan acortando mientras envejecemos y están implicados en muchas patologías y en el rápido declive de la edad. Ya que bien, la gente con escenarios bajos de felicidad tienden a enseñar un más grande acortamiento de los telómeros.

Una de las razones por las cuales la alegría puede estar relacionada con la buena salud es que se asocia a formas de proceder psicosociales protectoras:

  • La gente con más conmuevas positivas acostumbran tener más conexiones sociales y más acompañamiento
  • Argumentan de forma adaptativa a las adversidades
  • Tienden a llevar a cabo más ejercicio, no fumar y proteger su nutrición

Intentando encontrar un ámbito humano positivo

Además la calidad de nuestras relaciones puede tener repercusión en nuestra fisiología.

La sicóloga Janice Kiecolt-Glaser y sus ayudantes (2005) sometieron a un conjunto de parejas casadas a una investigación hospitalario que consistía en hacer pequeñas lesiones en sus brazos y ver su evolución.

El resultado: las lesiones de las parejas cuyos matrimonios eran problemáticos tardaban más en cicatrizar y generaban menos citoquina, una proteína que regula el desempeño de las células.

De igual modo, entrenar la meditación puede asistirnos a subir nuestros escenarios de confort subjetivo. De esta forma lo probó el doctor Richard Davidson y su conjunto (2003) al contrastar a un conjunto de practicantes de meditación con otro de personas que no meditaban.

Los estudiosos confirmaron que los primeros presentaban más grande aprecio positivo, más grande activación del cerebro izquierdo y más anticuerpos tras ser vacunados contra la gripe.

¿Tenemos la posibilidad de deducir, entonces, que si intentamos presenciar conmuevas positivas y encaramos los hechos con optimismo alejaremos la patología de nuestras vidas?

Todo se ve señalar que las conmuevas más perdurables tienen la posibilidad de tener un efecto importante sobre nuestra salud, ahora que determinados estudios referidos a conmuevas breves y poco profundas no han visto dicho efecto.

La más grande seguridad es que el recursos­tar subjetivo –la alegría– pronostica la salud y la longevidad en las ciudades sanas. No está tan claro que esto mismo ocurra con la gente enfermas, lo que destaca la dificultad de este fenómeno.

De esta forma ya que, las conmuevas tienen la posibilidad de asistirnos a proteger la salud de la que ahora disfrutamos, mas no siempre a impedir o bien revertir algunas anomalías de la salud, cuyas causas tienen la posibilidad de ser múltiples y también independientes de lo psicológico.

La relación entre lo psicológico y lo físico

Al reflexionar en la relación entre psicología y salud física, me viene a la cabeza la imagen de una autopista de dos sentidos: lo psicológico perjudica a lo físico, y lo físico a lo psicológico. Mas esto no supone que la autopista tenga siempre exactamente el mismo número de carriles en todos y cada sentido.

Posiblemente, en determinada situación, haya más carriles en un sentido que en el otro y que el cuerpo pese más que la cabeza, o bien al contrario. Y es posible que, en otras ocasiones, la predominación cabeza–cuerpo sea recíproca y muy pareja.

En todo caso, hagamos lo que esté en nuestras manos a fin de que el cultivo de las conmuevas positivas sea una recurrente en nuestras vidas, a fin de proteger la salud.

Y, de forma simultanea, tengamos precaución antes de atribuir causas sicológicas a la patología de alguien, ya que no entendemos qué carriles van, y exactamente en qué sentido, en la autopista de su historia.