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conecta con tu esencia para afrontar el confinamiento

El confinamiento se está prolongando y, para bastantes de , está suponiendo un reto personal a niveles diferentes: laboral, popular, sensible, etc. En el momento en que empleamos la cabeza para enfrentar nuestros desafíos vitales, comunmente se transforman en inconvenientes a arreglar y en una fuente de frustración y ansiedad.

Si nos ofrecemos permiso para entrar al sitio fundamental de amor en , los inconvenientes se disuelven para ofrecer sitio a la posibilidad.

¿A qué hablamos en el momento en que estamos hablando de esencia?

Según muchas corrientes espirituales y humanistas, todos nacemos personificando unas características fundamentales básicas, entre aquéllas que están el cariño, la seguridad, la seguridad, la independencia… Esa es nuestra verídica naturaleza. Con el lapso de nuestra vivencia escencial, nos creamos la ilusión de que carecemos de una parte de esa esencia.

Eso provoca que, para sentirnos terminados, suponemos inconscientemente tácticas que llenan desde el exterior lo que percibimos como vacío bien. Este modo de accionar automático y también inconsciente es nuestro condicionamiento y, comunmente, es una fuente de bloqueos, límites y dependencias en nuestras vidas.

Meditación en movimiento para festejar tu presente

A través de la meditación tenemos la posibilidad de hacernos siendo conscientes de y, además, conectar con ese espacio de lo viable y de unidad con el todo.

En el momento en que conectamos con ese espacio fundamental interior, los bloqueos y las restricciones que estábamos percibiendo se disuelven y podemos consultar y enfrentar nuestro presente y nuestro futuro con claridad, promesa y amor.

Cómo meditar para conectar con tu esencia

Siéntate en una posición donde te sientas cómoda y consigas tener tu espalda recta. Cierra tus ojos. Conecta con tu respiración y ánclate a su fluído al inhalar y exhalar.

Prosigue las próximas parejas de pautas de tal forma que al inhalar conectes con la sensación que te genera la primera, y al exhalar con la sensación de la próxima. Céntrate en todos y cada pareja a lo largo de 3 o bien 4 ciclos terminados de respiración:

  • Inhalando, sé que estoy inhalando. Espirando, sé que estoy espirando.
  • Aterrizo en el aquí y en este momento. Nada que llevar a cabo, sólo estar.
  • Siendo consciente de mi cuerpo. Relajo mi cuerpo.
  • Me visualizo como una flor. Lozanía.
  • Me visualizo como una montaña. Solidez.
  • Me visualizo como agua calmada. Reflejo leal.
  • Me visualizo como un árbol con fuertes raíces. Seguridad.
  • Me visualizo como una estrella. Luminosidad.
  • Me visualizo como espacio. Independencia.
  • Siendo consciente de que el cosmos está en mi. Unidad con el cosmos.

Déjate sentir la sensación de unidad con el cosmos y dale espacio respirando intensamente, abriendo tu corazón con tu posición mientras que pones una mano en tu pecho y una sonrisa en tu rostro.

Desde esta sensación escoge una intención que la integre y llévala al resto de tu día o bien a los próximos días. Complazcácete por este tiempo para ti, y por esa intención. Abre tus ojos.