Saltar al contenido

¿Cómo Aumentar Tus Defensas De Forma Natural?

En invierno es conveniente contribuir a nuestras defensas naturales a fin de que ejerciten de manera correcta su función de asegurar nuestro cuerpo en frente de constipados y gripes. ¿Cómo conseguirlo de manera natural? Te recomendamos un trío de hábitos muy eficaz: proteger la nutrición, llevar a cabo ejercicio y tomar plantas que benefician el sistema inmunitario. Ahora te exponemos la manera más óptima de poner en práctica estos simples consejos.

Cómo hacer mejor tus defensas con la dieta

Consumir suplementos de vitaminas, minerales o bien plantas puede dar una asistencia pasajera a nuestras defensas, mas tiende a ser más eficiente continuar una dieta balanceada en sus principios básicos y que aporte nutrientes simples de digerir y absorber. Toma nota si lo que deseas es incrementar tus defensas.

Varios estudios afirman que el consumo de dietas muy ricas en proteínas se relaciona con deficiencias inmunitarias y una más grande incidencia del linfoma de Hodgkin, el cáncer del sistema inmunitario.

Una dieta para incrementar tus defensas ha de ser, por lo menos, baja en proteínas animales. Por esto además algunas limitaciones dietéticas pasajeras, como el ayuno, generan en un corto plazo un estímulo del sistema inmunitario.

Las grasas resultan clave en el desempeño del sistema inmunitario. Se sugiere achicar las grasas sobresaturadas, más que nada en las carnes rojas y los productos lácteos.

Los ácidos grasos omega 3 del pescado azul (otras fuentes son el aceite de lino y las nueces) son predecesores de las prostaglandinas PGE3, en tanto que los omega 6 de origen vegetal son predecesores de las PGE1 y, en parte, de las PGE2 (que surgen en la mayoría de los casos del ácido araquidónico de procedencia animal).

Las PGE1 y PGE3 inhiben la proliferación de las PGE2, que son proinflamatorias.

  • Escoger hidratos de carbono sin refinar

Se conoce que un exceso de harinas refinadas (azúcar, pan común, bollería, pastelería…) deprime el sistema inmunitario. En cambio, los hidratos de carbono de los cereales integrales y sus derivados impulsan equilibradamente el sistema inmunitario (por su contenido en fibra y por el germen del cereal, abundante en grasas insaturadas de alta definición biológica).

Son hidratos de carbono muy correctos los cereales integrales y los de frutas, hortalizas y legumbres.

Nutre tus defensas: todo cuanto debes entender

Llevar a cabo ejercicio impulsa tu sistema inmune

El ejercicio moderado y regular no solo fortalece el sistema músculo-esquelético y el cardiocirculatorio, sino más bien además el metabolismo y el sistema inmunitario, aparte de influir de forma positiva en el estado anímico.

Todos conocemos las virtudes de llevar a cabo ejercicio, mas en ocasiones, como reza el refrán, del dicho al hecho hay bastante trecho. Un primer paso es ajustarse al movimiento por medio de un ejercicio correcto y ceñido a cada individuo.

El más simple es caminar todos los días, que ordena al organismo a ajustarse a las condiciones climáticas y ambientales de cada instante. Si se pasea cada día, comunmente se va a hacer bajo la lluvia, con frío o bien con aire. Se ha comprobado que caminar adaptándose al tiempo se encuentra dentro de los ejercicios que mejor pone próximo la inmunidad.

Se puede unir este ejercicio con pequeñas carreras o bien inclusive, si hay oportunidad, accediendo en contacto con el agua. Para eso se puede andar descalzo sobre tierra o bien césped (si es temprano es posible que haya escarcha), salvo que se sienta frío por adelantado.

Después hay que procurar que los pies reaccionen bien (friccionándolos) y de esta forma van a quedar calientes para todo el día. Además se puede unir con natación despacio, intentando encontrar otra vez una aceptable reacción calorífica al escapar del agua. Estos dos ejercicios pertenecen a la cura de Kneipp, entre las más eficientes para alentar el sistema inmunitario.

Al contrario, una actividad física intensísima (una sobreexigencia corporal, fruto de la competición, entre otras cosas) podría dañar a la salud. Las posibilidades de contraer infecciones en ocasiones de competición incrementan gracias a la destacable disminución de las células ACT (células asesinas innatas).

Forzar al cuerpo alén de sus límites puede ocasionar susceptibilidad a las patologías y un debilitamiento a la larga del sistema inmunitario.

5 antídotos homeopáticos para incrementar las defensas

Plantas medicinales mediterráneas para tus defensas

Ciertas plantas tienen la posibilidad de contribuir a hacer más simple el trabajo de nuestras defensas naturales. Si estás tomando algún género de medicación o bien padeces alguna patología, resulta conveniente que consultes con el experto antes de tomarlas.

  • Sabuco. Inhibe las infecciones virales. Se toma el medicamento concentrado, una cucharada sopera cada 6-8 horas en el caso de resfriado.
  • Romero. Es una planta circulatoria y en invierno contribuye a impedir el enfriamiento de pies y manos. Forma un fuerte desinfectante intestinal y también impide la proliferación de colibacilos perjudiciales. Es, además, una planta calorífica y impulsa el metabolismo. Se toma una tisana de romero al acostarse, a la que se puede añadir 30 gotas de tintura de pasiflora para beneficiar el sueño.
  • Tomillo. Este inmunoestimulante de primer orden actúa como antiespasmódico sobre los bronquios, asegurador en frente de las bacterias, expectorante y antitusígeno. Se puede tomar en sopa o bien tisana (10-30 g por litro de agua), tres ocasiones cada día.