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Cómo actúa la meditación en el cerebro

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Provecho probados

Cristina Sáez

04 de mayo de 2020 · 14:15

Se sabía que meditar contribuye confort, relajación y conciencia plena, mas en este momento la ciencia revela que puede cambiar el cerebro y promover la memoria, la empatía y la imaginación.

Son algo más de las seis de la mañana. La localidad empieza lentamente a despertar, y como cada día, Guillermo se levanta, ejecuta determinados ejercicios de yoga y, ahora, se dispone a entrenar una meditación de media hora.

A este mexicano, que vive ya hace una década en Novedosa York y dirige entre los canales de televisión latinos más destacables estadounidense, meditar le brinda tranquilidad, tranquilidad, un espacio desde el que contemplarse y contemplar el planeta desde otra visión; un antídoto eficiente contra el estrés de su trabajo, y además, asegura, su arma segrega para ser más creativo y encontrar buenas resoluciones a los inconvenientes que se le muestran.

Forma una manera increíble de abrir espacios internos, detenerse y saber qué pasa, aquí y en este momento, de forma que se logren tomar superiores elecciones y escoger con qué actitud se desea seguir viviendo.

En este momento, además, a todos esos provecho se aúnan los descubrimientos científicos completados en los últimos tiempos sobre sus efectos concretos sobre el cerebro.

Los efectos de la meditación en el cerebro

Por medio de las tecnologías de neuroimagen se pudo corroborar lo que determinados científicos ahora sospechaban ya hace 4 décadas y sucede que meditar perjudica de manera directa al desempeño del cerebro y a su composición. Es con la capacidad de modificarlo físicamente haciendo más fuerte aquellas zonas encargadas de la aptitud de concentración, del estudio, de la memoria, y puede volvernos más creativos y empáticos, de esta forma como asistirnos a administrar las conmuevas.

Un conjunto de estudiosos del Hospital General de Massachusetts (USA), dirigido por Sara Lazar, neuropsiquiatra de la Escuela de Medicina de Harvard, ha podido constatar y mostrar las ediciones que meditar hace en la materia gris.

¿Qué le pasa al cerebro al meditar? ¡Medra!

Los estudiosos han tomado imágenes por medio de resonancia imantada de la composición de los cerebros de 20 voluntarios, hombres y mujeres, un par de semanas antes de continuar un programa de meditación para la reducción del estrés o bien mindfulness.

Los voluntarios debían asistir a asambleas por semana en las que efectuaban una práctica de meditación consciente. Además, les dieron material grabado a fin de que cada día en el hogar prosiguieran una meditación dirigida. En suma, los competidores meditaban cerca de media hora día tras día.

Más materia gris

Después de las ocho semanas que duró el software, los neurocientíficos volvieron a tomar imágenes de sus cerebros. Las conclusiones fueron reveladoras:

  • Más materia gris en la región del hipocampo: Así como sospechaban, se dieron cuenta que se había producido un aumento de la consistencia de materia gris en el hipocampo, una región del cerebro con forma de caballo de mar enlazada de manera directa con la educación y la memoria.
  • Otras zonas favorecidas: Además se habían visto favorecidas otras partes implicadas en la autoconciencia, la compasión y la introspección.
  • Menos estrés y ansiedad: De igual modo, vieron que, en cambio, se había achicado la consistencia neuronal de la amígdala cerebral, una región relacionada con el estrés, la ansiedad, el temor, la tristeza y la depresión.

Que se generen todos estos cambios físicos en el cerebro debe ver con una propiedad única de los humanos: la elasticidad cerebral, la oportunidad de dar forma nuestras neuronas y sinapsis a lo film de siempre. Esta propiedad provoca que resulte posible que aprendamos novedades. Y en este momento entendemos que meditar capacidad esa propiedad.

8 efectos ventajosos de la meditación

Más ondas gamma

En la investigación citada del Hospital General de Massachusetts, publicada a inicios de 2011, se empleó epecíficamente mindfulness, una utilidad milenaria que hunde sus raíces en el budismo y en la filosofía zen, y que transporta a la conciencia plena. Más allá de que los voluntarios efectuaban meditaciones extremadamente simples, como concentrarse en su respiración o bien en una imagen, resultaban funcionales para entrenar, entre otras muchas cosas, la atención, un aspecto fundamental a fin de que se genere la educación.

Mas el estudio dirigido por Sara Lazar no es el primero que averigua sobre las relaciones buenas entre meditación y cerebro.

Richard Davidson, director del Laboratorio de Neurociencia cariñosa de la Facultad de Wisconsin, trabaja al lado del Dalai Lama desde 1992 y ha estudiado los cerebros de frailes budistas tibetanos utilizando gorros pertrechados con sensores eléctricos que registran la actividad de las neuronas.

Es de este modo como Davidson descubrió que los cerebros de los frailes desarrollan poderosísimas ondas gamma, muy bien acompasadas, que están similares con la autoconciencia.

5 ejercicios para iniciarse en el mindfulness

Más grande conciencia de uno mismo

Además en la Facultad de Yale se ha realizado otra investigación para poder ver qué unas partes del cerebro se activan en el momento en que un individuo medita. Para eso, examinaron los cerebros de personas que llevaban una década meditando y los equipararon con los de otras que terminaban de empezar.

Vieron que aquellas que practicaban meditación desde hacía tiempo habían creado una red neuronal que favorecía una más grande conciencia de uno y del presente.

Optimización de la concentración inclusive en pequeños

En determinados institutos de principal estadounidense inclusive se pusieron en práctica distintos estudios experimentales en los que se emplean técnicas de meditación fáciles, fundamentadas en la respiración, para hallar que los pequeños se concentren más y mejoren sus habilidades de estudio.

Con un ejercicio tan fácil como poner una piedra en la barriga de los pequeños (desde 4 años), tendidos boca arriba, y enseñarles a llevar su atención a la respiración mientras la piedra sube y baja, se vió que optimización su atención en clase y que lleva a cabo su imaginación.

“El mindfulness enseña a los pequeños a concentrarse mejor”

Reducción del estrés

Apunta Andrés Martín Asuero, profesional en mindfulness y en terapias de reducción del estrés y el mal, que aunque la evidencia a nivel científico no es aún bastante sólida, porque hace muy poco que se hacen indagaciones en este campo, se vió que al meditar baja el nivel de cortisol en la saliva, lo que, por su parte, disminuye el estrés.

“El cortisol, en el momento en que pasa la barrera craneoencefálica, es neurotóxico, quema las terminaciones neuronales, por lo cual decrece la aptitud de estudiar y de hallar resoluciones novedosas a inconvenientes”, apunta.

Tener cortisol en la sangre a lo largo de un largo tiempo provoca que el cerebro sea menos con la capacidad de solucionar inconvenientes y mengua, al fin y al cabo, el intelecto. Martín realizó una investigación con la Facultad del País Vasco y el Instituto de Médicos de Vizcaya sobre los resultados positivos de meditar para los pacientes que padecen hipertensión arterial.

Meditar optimización tu salud física y sensible: ¡comienza en este momento!

Por medio de la meditación se puede batallar el estrés y la ansiedad, dos poderosos causas de perturbación de la tensión arterial. Puede llegar a ser tan o bien más eficaz que un ansiolítico. Además, optimización el sistema inmunitario.

Cómo ingresar la meditación en el día a día

No es requisito retirarse para meditar. Se puede conducir de manera regular una atención apacible al momento presente.

El monje budista vietnamita Thich Nhat Hanh, entre los profesores más respetados en Occidente, transporta el mindfulness a la vida diaria mediante ejercicios de atención plena a las experiencias.

“El cuerpo es la preferible utilidad para mantenerse con atención plena, porque es lo único que habita el presente. La cabeza vaga mas el cuerpo es un ancla para regresar”, dice la sicóloga Constanza González.

Estos son determinados ejercicios que puedes evaluar:

  • Cerrar los ojos. Un ejercicio que se puede llevar a cabo en el hogar o bien en el trabajo es, a lo largo de breves instantes del día, cerrar los ojos en una situación cómoda y preguntarse: ¿Cómo estoy? ¿Qué siento ahora mismo? Hay que contestar desde las experiencias. Se ejecuta un escáner de cómo está el cuerpo, desde los dedos de los pies hasta la cabeza. ¿Qué se siente? ¿Mal? ¿Entumecimiento? ¿Exitación?
  • Respirar. Otra práctica es concentrarse en la respiración. Tumbado o bien sentado de manera cómoda, con los ojos cerrados, se ubica una mano en el abdomen y se transporta la atención a cómo el aire entra y sale de la nariz. Si te distraes, una manera de llevar la cabeza hacia el ejercicio es contar respiraciones en ciclos, entre otras cosas del 1 al 10 y del 10 al 1. a
  • Al comer. Además se tienen la posibilidad de entrenar pequeñas meditaciones informales en el momento en que se come. Al desayunar, concentrarse en sentir la tostada, su fragancia, textura, cómo va modificando en el momento en que nos la metemos en la boca, al desmigajarse, al ablandarse… Lavar los platos o bien cepillarse los dientes proponen de igual modo buenas chances para meditar. Hablamos de estar presente en el momento en que se hacen esas acciones, sin suponer qué se hará después o bien qué sucedió a lo largo del día. Si se muestran pensamientos, se echan con suavidad.

James Low, un psicoterapeuta profesional en meditación y budismo, ofrece llevar la meditación a términos simples. Entre otras cosas: se nos estropea la caldera de la calefacción y llamamos a un técnico que nos comunica que va a tardar una hora en llegar y que, hasta entonces, desconectemos el electrónico a fin de que se enfríe. La meditación, recopila Low, es esa hora de enfriar. Meditar cuesta bastante, porque a la cabeza le agrada la distracción.

Mas la tenemos la posibilidad de asesorar. “Tenemos la posibilidad de amistarnos con , hacer otro género de relación que no sea ni la de dejarse llevar ni tampoco la de intentar supervisarla. Hablamos de abrir más campo para poder ver cómo trabaja y cómo vamos a contestar a cada situación de la vida”, afirma la sicóloga Constanza González.

Meditar cambia tu vida: la neurociencia lo revela

Mindfulness: aquí y en este momento

El mindfulness o bien conciencia plena pertence a las superiores utilidades de meditación para el día a día. Demostró ser realmente útil para conducir el mal y el estrés. Se desarrolló en los años 80, en el centro médico de la Facultad de Massachusetts y desde ese momento se convirtió en un líder en psicología y medicina por su forma holística de tratar la cabeza y el cuerpo.

“Hablamos de una intervención psicoeducativa, que tiene como propósito achicar el malestar psicológico –afirma Andrés Martín–. Se enfoca en las relaciones entre cabeza, cuerpo y accionar, y en la manera en que los componentes sociales, mentales, espirituales, sentimentales y de accionar afectan a la salud». Esta clase de meditación no es otra cosa que una manera de prestar atención a eso que ocurre, de conectar con el presente, suspendiendo los juicios de la razón.

“Lo que enserio importa no pasa en el momento en que meditas, sino más bien después, en el momento en que vuelves y empiezas a solucionar cosas –apostilla la sicóloga Constanza González –. Hablamos de detenerse para lograr accionar y no seguir con exactamente la misma inercia que hace padecer. Es tomarse el tiempo para abrir nuevos espacios y elegir accionar en vez de reaccionar”.

En el momento de llevar la meditación a nuestros actos cotidianos, hablamos de prestar atención a las experiencias o bien concentrarse en la respiración a lo largo de cuando menos cinco minutos, sin intentar accionar sobre y sin dejar que la cabeza se vaya al pasado o bien el futuro.

“Con cada respiración apreciamos que nos encontramos vivos –apunta Andrés Martín–. Y eso es primordial porque nos crea tranquilidad y calma. Nos contribuye cierto reposo. Uno le deja de ofrecer vueltas a aquello que le preocupa y presta atención solo a la respiración, que no posee carga sensible”.

“El mindfulness optimización la biología y bioquímica del cuerpo”

Y ese ejercicio tan fácil es capaz además de impulsar la imaginación; en el momento en que nos obcecamos con algo, somos inútiles de adoptar otro criterio. La meditación facilita abrir el espacio primordial para poder ver con claridad. De igual modo, la aptitud de empatía se ve favorecida, ya que en el momento en que somos capaces de aliviar la cabeza, nos encontramos más en contacto con nosotros y con el otro.

“Desde esa conexión con mi padecimiento puedo conectar con el padecimiento de los otros”, apunta Andrés Martín, quien realizó una investigación con 84 expertos del ámbito de la salud en Barna en el que probó cómo la meditación puede incrementar la empatía. Tras un año de entrenamiento en mindfulness, médicos y enfermeros se sentían menos irascibles y deseoso, redujeron su estrés y, más que nada, aumentaron sus sentimientos de empatía y compasión, fundamentales en su trabajo.

Diviértete con nuestras meditaciones guiadas con estos podcast

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