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cambiemos nuestra relación con la naturaleza

En este momento nos encontramos metidos en la pelea instantánea contra la pandemia COVID-19, ocasionada por el virus SARS-CoV-2. Nos urge evadir el contagio y tratar la infección. Mas en algún instante deberemos detenernos a suponer en por qué razón cada vez son más recurrentes las transmisiones de virus de animales a personas para evadir futuras pandemias.

Juan Carlos del Olmo, secretario general de la organización conservacionista WWF España, advierte de que la presente pandemia del COVID-19 está relacionada con la salud del planeta. De esta forma lo enseña WWF en un reporte de lectura infaltante en estos días de confinamiento. Puedes descarlo aquí:

Luis Suárez, entre los autores del reporte y coordinador de conservación en WWF España, sintetiza en este vídeo las primordiales ideas del reporte:

Las pandemias de coronavirus tienen relación con la destrucción de los ecosistemas

“Más del 70% de las anomalías de la salud humanas en los últimos 40 años fueron transmitidas por animales salvajes. Las situaciones más populares son los de la gripe aviar, el ébola, el vih y la del coronavirus COVID-19″, enseña Juan Carlos del Olmo en una entrevista en La Vanguardia.

Esta transmisión de anomalías de la salud debe ver con la destrucción de los ecosistemas naturales.

  • El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana que causa el vih) procede de chimpancés y pasó a los humanos que los cazaban y comían.
  • El virus de la fiebre Lassa se contagió mediante roedores que escaparon de bosques destrozados y asistieron a zonas habitadas del oeste de África.
  • El ébola, el SARS, el MERS y en este momento el coronavirus SARS-CoV-2 proceden de murceguillos, animales que albergan 500 coronavirus y el grupo de animales podría hospedar 1,7 millones de virus extraños que podrían infectarnos.

La pandemia de hoy era muy previsible

Lo enseña el ecólogo de patologías Peter Daszak, presidente de EcoHealth Alliance. Hace un par de años, y otros expertos advirtieron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que un virus irreconocible de procedencia animal podría alcanzar como la gripe y con una mortalidad más grande. La COVID-19 ha cumplido la profecía.

“En hábitats bien preservados y con diversidad de especies los virus se distribuyen, hay especies que bloquean su dispersión y depredadores que suprimen a los enfermos. En cambio, la destrucción de los ecosistemas, y más que nada de los bosques tropicales, posibilita la propagación de patógenos”, enseña Del Olmo.

Por otro lado, el cambio climático además está favoreciendo la expansión de las anomalías de la salud infecciosas. Al fundirse los glaciares, entre otras cosas, tienen la posibilidad de liberarse virus probablemente infecciosos para los humanos. Otro compromiso son los mosquitos que tienen la posibilidad de ser vectores, que llegan en este momento a latitudes más extensas. En España, el mosquito tigre ahora puede comunicar el dengue, una patología tropical.

12 oraciones que nos conectan con la naturaleza

La invasión de la agricultura y la ganadería insostenibles

La primordial causa de destrucción de los ecosistemas es la extensión de cultivos como la palma, la soja y otras plantas que se usan para dar de comer a los animales que ofrecen carne. Por consiguiente, para revertir la situación es requisito achicar el consumo de carne en el planeta y ordenar un sistema alimenticio apoyado en la agricultura sostenible.

La destrucción de los hábitats naturales, el desarrollo de las localidades, el cambio climático y la globalización del transporte han contribuido al número creciente de brotes epidémicos desde 1980, según el Centro Español de Estudios Estratégicos (IEEE). Puedes descargarte su reporte sobre esto:

Es requisito editar el modelo económico

“Hay que ofrecerle la vuelta a este modelo de avance en el que vivimos apoyado en una relación muy predadora de la naturaleza”, advierte Del Olmo.

“Por medio de la Covid-19 -añade- nos dimos cuenta de que no poseemos aptitud para emprender una crisis global, nos faltan organizaciones de todo el mundo fuertes y con políticas visibles, y no gobiernos cortoplacistas que no están prestos a tomar las medidas primordiales”.

El nuevo plan Marshall europeo del que charla el presidente Pedro Sánchez debe respaldar las industrias que están por el cambio. “El enorme negocio de futuro de la raza humana es asegurar la naturaleza. El enorme desafío de la sociedad mundial es ofrecerle la vuelta al sistema económico, y le toca a nuestra generación”, afirma Del Olmo.