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Acéptate En Cuerpo Y Alma

El canon de hermosura de hoy, en el que la juventud y la delgadez se imponen, puede crear complejos físicos. Ver de manera directa aquello de lo que estás menos orgullosa de tu cuerpo con una actitud receptiva, consciente de que todo el planeta tiene sus peculiaridades (una nariz bastante ancha, unas orejas pequeñísimas, el pecho algo caído…) te asiste para incrementar la seguridad en ti misma.

El cuerpo manifiesta lo que has vivido y lo que eres. La situación corporal, las arrugas que atraviesan la cara, esa cicatriz que te hiciste siendo pequeña… son señales de lo que llevas contigo, y es sabio admitirlas.

Este ejercicio asiste para incrementar la autovaloración y a estudiar a transcribir los mensajes del cuerpo.

Enfrente de un espéculo de cuerpo entero fíjate en tu posición recurrente: ¿los hombros están encogidos o bien caídos? ¿La mandíbula se ve tensa o bien distendida? ¿El pecho está hundido o bien hacia enfrente? ¿Los pies se apoyan uniformemente en el suelo o bien el peso recae sobre ciertos lados?

Hablamos de ver tu posición y conectar con los sentimientos que crea: tristeza, entendimiento, fortaleza, amor, debilidad… Aceptarte así como eres, con tus virtudes y defectos, es lo primero que hay que hacer para editar los bloqueos y también inseguridades en una vivencia de desarrollo enriquecedora.

Pensamiento corporal: la posición es el reflejo del alma

Dialoga con tu rostro y el dibujo sanador

Fíjate en este momento en tu rostro, en las canas que quizás comienzan a poblar el pelo o bien las arrugas que de a poco van surgiendo cerca de los ojos. No son más que presentes del tiempo, de todo lo vivido. Tras unos minutos de observación, cierra los ojos y acaricia tu rostro con amor, lentamente, comenzando por la frente y descendiendo por las cejas hasta el cuello.

Otro ejercicio que pone en contacto con la autopercepción corporal es intentar dibujarte a ti. ¿Te ves triste o bien sonriente? ¿Exactamente en qué posición te dibujas? Trata de no reprimir las conmuevas que te vayan apareciendo.

4 técnicas para beneficiar el diálogo con tu cuerpo

En el momento de ganar conciencia corporal muchos son los caminos que puedes tomar. El resultado es dependiente, mayormente, del diálogo que se establece entre el terapeuta, el tolerante y nuestra técnica escogida.

  1. Procedimiento de Liberación de Corazas (MLC). Según esta técnica los músculos tienen la posibilidad de almacenar dentro suyo bloqueos sentimentales y mentales que previenen que la energía escencial circule libremente por , lo que hace rigidez, mal y tensión. Para beneficiar la circulación de esta energía se hacen simples movimientos en los que el cuerpo entra en contacto con pelotas de goma, de espuma o bien bastones cubiertos de caucho. La presión que ejercitan asiste para la persona a sentir cómo está su musculatura y a ver qué sentimientos o bien pensamientos crea esta presión. Fue construída por Marie Lise Labonté como procedimiento de autocuración.
  2. Procedimiento Trager. Esta especialidad, construída por el doctor Milton Trager, combina el masaje corporal con la educación de simples movimientos que tienen la posibilidad de realizarse en el hogar. Su propósito es incrementar la movilidad, el diálogo y la conciencia corporal. Al no trabajar de manera brusca se respeta el espacio del cuerpo, que puede ocasionar de esta forma los cambios desde el interior.
  3. Reeducación postural global (RPG). Construída en 1981 por el fisioterapeuta Philippe Souchard, descubre qué musculos están tensos o bien acortados y descifra el fundamento último de esa tensión, algunas veces solapado por las compensaciones musculares. Lo más esencial es que el tolerante tome conciencia de cómo está su cuerpo y haga los estiramientos propuestos por el terapeuta.
  4. Trabajo corporal integrativo (TCI). Luis Carbajal, que ha creado esta línea de trabajo, enseña que el TCI busca la integración de técnicas como la Bioenergética, la terapia Gestalt, el Procedimiento Grinberg o bien el Movimiento Armónico, para retomar el contacto con el cuerpo. Impulsar lo lúdico, con utilidades como el baile o bien los juegos de contacto, es una de sus peculiaridades.