Saltar al contenido

8 Pequeños Cambios Para Comer Mejor En 2018

El año se comienza realizando listas de propósitos, de este modo que no seremos menos. Si la iniciativa es llegar a diciembre de 2018 comiendo un tanto mejor que hoy, hay cosas simples que puedes llevar a cabo, y que en un año tienes tiempo de sobras a fin de que se queden como hábito en tu vida.

Si además, aprendes inglés y vas al gimnasio de forma regular, ahora te habrás transformado en un humano modelo en el tema propósitos de año nuevo.

Echa una mirada, es posible que tu haya alguno que ahora lo cumplas.

1. Tomar el café sin azúcar

O bien algún bebida ardiente que tomemos, tés, infusiones… si nos atrae muy dulce tenemos la posibilidad de ir bajando un poquito cada semana. Entre otras cosas si le acostumbras a poner dos medidas de cuchara de azúcar, comienza por poner solo una y media. Después una y cuarto. Una. En un mes podrías haber bajado de dos medidas de cuchara a media.

No está nada mal, si vas poniendo ese azúcar que ahora no te tomas en un bote, te sorprenderás de la cantidad pasados unos días, especialmente si te tomas más de un café o bien té diarios.

Tengamos en cuenta que deseamos bajar nuestro umbral del dulzor, por esto no es buena solución mudar el azúcar por edulcorantes que prosigan sosteniendo ese mecanismo de recompensa que nos solicita dulce.

Tomamos 4 ocasiones más azúcar del sugerido

2. Una fruta más cada día

La fruta es la asignatura pendiente de muchas personas. Por pereza, por no pelarla, porque no tiende a estar utilizable en sitios de comidas y bares o bien por no tenerla a mano, se termina comiendo poca. Añadir una ración de fruta a nuestra nutrición día tras día puede ser un propósito increíble para este año.

Y si además lo hacemos reemplazando algo menos saludable, el provecho es doble. Si eres de los que se toma un bollo a media mañana, cámbialo por fruta. O bien el iogur azucarado del postre. O bien eso que picoteas antes de cenar.

Tiene planeado en tu adquisición semanal la fruta que comprarás y déjatela lista cada día, especialmente si te la debes llevar al trabajo.

Cómo planificar y cocinar para toda la semana

3. Una receta con verduras novedosa por semana

Tiene dentro en tu adquisición semanal una verdura que no suelas adquirir, busca una receta que la tenga dentro y te llame la atención y pruébala. En un año habrás probado más de 50 recetas novedosas, con que solo diez de pasen a ser parte de tu repertorio recurrente, ahora será una enorme optimización.

Además, vas a ir probando verduras de temporada y conociendo novedosas formas de elaborar las que ahora adquirías.

4. Pasarse al pan integral

Esta se ve fácil, alcanza con escoger el pan que lleve escrito “integral” en el pack o bien seleccionar el más marroncito de la panadería ¿no? Ya que no, en verdad en varias zonas hallar pan integral enserio puede ser una auténtica odisea.

De este modo que encuentra un espacio donde vendan pan integral de calidad, y iniciar a consumir ese en vez de algún otro, por muchas semillas y avena que tenga, puede ser en algunas ocasiones hasta bien difícil de cumplir. Siempre queda la opción de tener una panificadora y llevarlo a cabo en el hogar.

Si coméis pan todos los días, merece invertir algo de esfuerzo en este punto.

Cómo entender si un cereal es verdaderamente integral

5. Come legumbres de nuevo por semana

Tanto si eres vegetariano y te pasas días a partir de hamburguesas y croquetas veganas industriales, tal y como si llevas una dieta clásico y no las comes más que un par de veces por semana como bastante. Mudar entre las ingestas de ultraprocesados o bien de carne por legumbre siempre será buena iniciativa, para nuestro bienestar, para el bolsillo y para el planeta.

Aprovechad para estudiar recetas distintas o bien evaluar variedades que no hayáis tomado jamás. Para los más atrasados en este asunto, una aceptable opción es iniciar por el “Lunes Sin carne”.

6. Leer etiquetas (y comprenderlas)

Aunque durante este año que llevamos de un articulo semanal en esta bitácora hemos repetido frecuentemente que lo mejor sería que adquiriéramos el mínimo de productos envasados y el abultado de nuestro carro estuviese compuesto por comestibles sin etiqueta, la verdad es que siempre acabamos debiendo escoger productos envasados, de esta forma que al menos deberíamos ser capaces de comprender el etiquetado y de esta forma seleccionar la opción mejor utilizable sin dejarnos encandilar por leyendas de marketing en el de adelante del envase.

Hace unos meses escribí una guía para comprender las etiquetas. Si no les acordáis de todo, imprimidlo y les lo lleváis a la adquisición, en dos semanas ahora no les colarán ni una.

¿Exactamente en qué nos debemos fijar al leer una etiqueta?

7. Consume local

Ahora que nos encontramos con el etiquetado, fijarnos en el origen de los comestibles además puede ser una aceptable misión para el nuevo año. Comunmente adquirimos legumbres canadienses, fruta de sudamérica o bien nueces estadounidenses tal y como si no tuviésemos esos productos en nuestra región.

Y vais a estar suponiendo que este no es un propósito que vaya a hacer mejor nuestra nutrición ahora que al final de cuenta una lenteja es una lenteja, haya crecido en Castilla o bien en Minnesota, y es verdad. Mas además lo es que proteger la sostenibilidad del producto que adquirimos, protege del planeta entero y eso repercutirá en nuestra salud y calidad de vida. De ahí que adquirir local y de temporada es un acto político, por un planeta mejor.

Y aquello que solo haya oportunidad de generarlo lejos, como el café o bien el cacao, si escoges comercio justo vas a estar prestando asistencia a que no se empobrezcan zonas ahora desfavorecidas para surtir al primer planeta de antojos.

8. Informarse mejor en temas de nutrición y salud

Pienso que este es el propósito más bien difícil de todos. Y sucede que hay tanto bombardeo en la red, televisión, libros, gacetas… que es realmente difícil ser con la capacidad de distinguir la información veraz y de calidad, de las fantasías del gurú de turno o bien las tontadas del instagramer con cientos de seguidores.

Generalmente, está bien desconfiar de aquello que suene bastante bonito, fácil o bien prodigioso. De esos que pretendan vendernos algún producto. De los que tengan una única solución para todo el planeta.

En comunidades poseemos a gente impresionantemente profesional y bien formada difundiendo de forma desinteresada, aprovechadlo.

En el mes de enero del próximo año, me contáis cuantos habéis cumplido y de este modo les preparo propósitos de nivel 2 para 2019.

¡Feliz año!