Saltar al contenido

5 mitos sobre las proteínas (que debemos dejar de creer)

Sobre las proteínas tenemos la posibilidad de percibir toda clase de declaraciones, inclusive contradictorias entre si, y sobre los comestibles proteicos pesan frecuentemente sentencias falsas, tanto sobre su contenido real en proteínas, como sobre su calidad.

En este artículo compendiamos cinco mitos de los más comunes sobre este nutriente, con la promesa de aclarar ideas equivocadas:

1. Las proteínas vegetales son incompletas

Este mito, y el de “hay que combinarlas en todos y cada comida” con de los que más persisten, inclusive entre sanitarios. Ahora lo enseñamos extensamente en este artículo, por lo cual no voy a incidir sobre ello.

Como resumen: existen muchas proteínas vegetales “terminadas” y no es requisito combinarlas ni en exactamente el mismo plato, ni en exactamente la misma comida.

2. Mucha proteína descalcifica los huesos

Hay una popularizada creencia que afirma que los regímenes vegetarianas resguardan la salud ósea por contener poca o bien ninguna proteína de procedencia animal. La explicación es que la proteína de procedencia animal acidifica y ordena al organismo a obtener calcio de los huesos para compensarlo.

No obstante, la verdad es otra. Varios estudios relacionan la ingesta correcta-alta de proteína con unos huesos fuertes1, en tanto que otros no han encontrado una clara relación entre ingesta proteica y protección ósea2.

La buena nueva es que parece ser, si la ingesta proteica es correcta, que sea de origen vegetal no piensa el menor problema3.

3. Las setas contienen grandes cantidades de proteínas

Las setas tienen dentro cerca de 3g de proteínas por cada 100g, en crudo, y su valor biológico es variable, mas son generalmente deficitarias en lisina y comunmente además en metionina, con variantes según el género de seta.

Para hacernos un concepto, la proporción de proteína que tienen es semejante a la del brócoli o bien las espinacas. Oséa, su valor proteico es el de las verduras, no el de un alimento proteico como las legumbres o bien el tofu, y no las tenemos la posibilidad de tener en cuenta como tal en el momento de planificar nuestros menús.

4. Tomar demasiadas proteínas es arriesgado

Es bien difícil que un individuo sana llegue a tener un problema médico por una ingesta excesiva de proteínas. Lo que si puede pasar es que la obsesión por consumir solo comestibles proteicos, que se proporciona en varias dietas milagro para bajar de peso, realice que estos comestibles desplacen a otros comestibles saludables como las frutas y las verduras.

Generalmente, la recomendación de tomar 0’83g de proteína por kilo de peso cada día, es un mínimo, y en muchas situaciones nos tenemos la posibilidad de favorecer de un consumo superior.

Mas no se debe ponerse a contar: una dieta saludable acostumbra sobrepasar esa cantidad sin más grande inconveniente. Solo en la situacion de requerimientos verdaderamente superiores como pudiese ser un deportista profesional, sería primordial calcular su dieta para confirmarnos de que cubre sus requerimientos.

5. Consumir muchas proteínas va a hacer medrar tus músculos

Es un error común el opinar que incrementar la ingesta proteica va a hacer que tengamos más masa muscular. Es un concepto completamente equivocada. Lo que hace incrementar la masa muscular es el entrenamiento físico, no la ingesta proteica.

Desde luego, es requisito tener una dieta correcta y bastante, mas la dieta sin el entrenamiento no va a generar cambios en el volumen de nuestros músculos.

Referencias

  1. http://www.nature.com/ejcn/journal/v66/n3/full/ejcn2011196a.html
  2. http://ajcn.nutrition.org/content/90/6/1674.long
  3. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16373952