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32 frases para detectar una baja autoestima

Ahora hablamos en esta sección de la autovaloración, entendiéndola como el modo perfecto que poseemos de relacionarnos con nosotros o bien, dicho de otra manera, cómo nos observamos, nos entendemos y nos amamos. Tener una autovaloración sana es garantía de equilibrio y de salud psicológica.

Al revés, si nuestra autovaloración resulta dañada, este suceso nos predispone a padecer distintos inconvenientes sentimentales, como tienen la posibilidad de ser depresión, inseguridad, crisis de ansiedad, inconvenientes físicos, somatismos, etc. Podríamos decir que la autovaloración compone los cimientos que sostienen nuestra personalidad.

Admitir si poseemos una autovaloración enclenque y vulnerable puede servirnos para detectar puntos de nuestra personalidad que deberíamos trabajar. Mas esta no resulta una labor simple, ya que una autovaloración dañada tiene la posibilidad de tener múltiples manifestaciones, unas más visibles, mas otras no tan evidentes de distinguir.

Para asistir en esta labor de admitir una baja autovaloración (en nosotros o bien en nuestros populares), he compendiado oraciones y peculiaridades que, durante mi amplia vivencia profesional como sicólogo, he visto cómo constantemente las repetían la gente que asistían a mi consulta.

Te sugiero un ejercicio que hago en mi consulta en el momento en que estamos trabajando la autovaloración de alguna persona, imprime el próximo catálogo y marca las oraciones con las que te identificas (si te identificas con alguna).

Abusos en las relaciones sociales

  • El resto me tienen por un individuo amable, buena amiga y siempre preparada para todo.
  • Jamás me quejo, jamás protesto, siempre estoy en concordancia.
  • No hablo para no fastidiar.
  • Pocas veces doy mi opinión sobre algún tema.
  • Antepongo las pretenciones del resto a las mías propias.
  • Siempre me adapto a eso que decida el conjunto.
  • Lo que dicen el resto está bien, será que estoy equivocada.
  • Si se distancian de mí, es porque habré hecho algo malo.
  • La multitud no me charla porque hay algo malo en mí.
  • Colosal preocupación por lo cual piensen el resto.
  • Quiero establecerme con un producto defectuoso antes que soliciar que me lo cambien.
  • Dudo de mí misma y de mi instinto.
  • Si algo no me agrada o bien alguien me ofende, quiero callarme.
  • Me he separado, mas mi ex- me toca el trasero siempre que nos observamos.

Visión negativa de uno mismo

  • Me culpo de todo lo malo que pasa y no valoro nada de lo bueno que hago.
  • Valoración fatalista de la vida y de sí mismos.
  • No seré capaz. Seguramente fallo.
  • Si algo tiene éxito, el mérito es del conjunto. Si algo sale mal, es culpa mía.
  • Si alguien me mira por la calle, creo que es porque estoy gordita.

Con los hijos

  • Soy inútil de proteger a mi hijo en el momento en que otros (familia, instituto, etc.) la atacan o bien le hostigan.
  • No acepto la labor que supone ser madre/padre.
  • Dejo que mi hijo de un par de años me muerda.
  • Doy a los pequeños responsabilidades de mayores, que no les tocan.
  • Le pregunto a mi hija si debería mudar de trabajo.

Autoboicot del emprendimiento de vida

  • Tengo muchas ideas, mas jamás las llevo a cabo.
  • Me cuesta bastante iniciar algo nuevo.
  • Temor al fracaso. Por no fracasar, no hago nada.

Necesidad de llamar la atención

  • Hablo fuerte, tengo una risa estruendosa, no paro de contar rechistes.
  • Soy la reina de la celebración, canto en todos y cada uno de los karaokes.
  • Opino de todo, aunque no tenga ni la más remota idea.
  • Todos tienen que prestarme atención y me enfado en el momento en que alguien no lo realiza.
  • Salgo con el chaval habitual, aunque no me agrada, porque me siento sustancial en el momento en que voy con .

Si te has reconocido en varias de estas oraciones, ahora has empezado a recorrer el sendero hacia tu curación.

Busca en tu pasado las causas de tu baja autovaloración, trabaja a fin de que no te prosigan afectando y para regresar a quererte como verdaderamente te mereces. Además, empléate intensamenta para recobrar el poder de resolución sobre tus acciones y tu vida presente.

Recuerda, como siempre comento en esta bitácora, que eres la artífice de liberación. Confía en ti.

Sé que este es un duro trabajo, mas, vale la pena. Tu independencia te espera del otro lado del sendero.