Alimentos para compensar los antibióticos

Ante las infecciones que ponen en peligro nuestra salud nos protegemos tomando antibióticos, los fármacos que luchan contra las bacterias que originaron la infección. Muchos de estos antibióticos se han vuelto tan comunes y de uso general, que la gente puede comprarlos sin ni siquiera tener una prescripción médica. Son cada vez más las personas que se automedican y que ante un pasajero catarro ya están tomándose por su propia cuenta un tratamiento completo de antibióticos. Sin embargo, lo que ignoran estas personas es que este tipo de medicamentos no son un juego de niños y, así como nos curan una cosa, pueden perjudicarnos en otras. Si te preguntas cuáles son los efectos secundarios de consumir esta clase de remedio sigue leyendo la presente entrada sobre alimentos para compensar los antibióticos.

Efectos secundarios de los antibióticos

Gracias a los antibióticos, enfermedades e infecciones que en el pasado eran mortales ahora tienen cura. Esta es una realidad que todos conocemos, pero tal vez ignoremos los efectos secundarios que tienen los antibióticos.

Lo que ocurre es que en el cuerpo humano viven una cantidad asombrosa de microorganismos -conocida como microbiota normal o microbioma- que no son dañinos, sino más bien nos benefician y protegen de ciertas enfermedades. Debido a que los antibióticos atacan las bacterias, al consumirlos toda la microbiota normal de nuestro organismo se ve afectada. Y es aquí donde se presentan los siguientes efectos secundarios de consumir antibióticos:

  • Diarreas. La flora intestinal (microorganismos que viven en el intestino) también es atacada por los antibióticos, por tal razón se producen las diarreas.
  • Candiadisis. Es común en las mujeres, al consumir por un tiempo antibióticos, desarrollar una micosis por Candida. La razón es que el microbioma vaginal se altera y crea un ambiente idóneo para el crecimiento de hongos.
  • Problemas digestivos. El consumo de antibióticos puede producir gastritis, afectar la absorción y tolerancia alimentaria, así como el apetito. En ocasiones, en vez de producir diarreas, causa estreñimiento y gases.
  • Defensas bajas. Luego de consumir antibióticos nuestra respuesta inmune está débil, por eso somos propensos a padecer de problemas respiratorios, gripes y resfriados, así como trastornos de la piel y reacciones alérgicas.
  • Otros efectos secundarios de consumir antibióticos son: dolor de cabeza, sensibilidad a la luz, visión borrosa y el sistema nervioso alterado.

Alimentos para compensar los antibióticos

Ya conociendo los efectos secundarios de consumir antibióticos tenemos otra perspectiva del asunto. Claro, ahora no es que vamos a negarnos a recibir antibióticos cuando lo amerite el caso. Más bien, se trata de ser más prudentes a la hora de usarlos y tomar medidas para que el daño que ocasionan no sea tan fuerte. Es decir, que para tomar antibióticos debe ser porque nos los recetó el médico y no nosotros mismos o un amigo. Y entre lo que podemos hacer para que el daño no sea tanto es incluir en nuestras comidas alimentos para compensar los antibióticos, como los siguientes:

Yogur

El yogur es parte de los alimentos para compensar los antibióticos porque ayuda a regenerar la flora intestinal. Esto se debe gracias a los probióticos que contiene, resultado de las bacterias utilizadas para fermentar la leche y hacer yogur. Normalmente esos cultivos probióticos usados se mantienen vivos hasta el producto final. No obstante, procesos como la pasteurización pueden eliminar las bacterias que contiene el yogur y hacerlo ineficaz para la causa. Así que asegúrate de que el yogur que comas sea rico en probióticos.

Chucrut

El chucrut no es más que repollo cortado y fermentado en su jugo gracias a bacterias del lactato. Debido a las trece especies distintas de bacterias beneficiosas que es considerado uno de los mejores probióticos. Este plato típico de la comida de Alemania puede compensar el efecto de los antibióticos en la flora intestinal. El chucrut lo puedes preparar en casa o comprarlo hecho, si eliges la última opción asegúrate que la etiqueta diga crudo y que esté bien elaborado.

Alcachofas de Jerusalén

Las alcachofas de Jerusalén, tubérculos terrosos, no son muy conocidas pero sin duda se cuenta entre los alimentos para compensar los antibióticos. Son fuente de vitaminas C y del complejo B que fortalecen el sistema inmunológico, en inulina, fibra prebiótica, que estimula el crecimiento de unas bacterias llamadas bifidobacterias, que regeneran el microbioma del intestino que los antibóticos arrasarón.

Ajo

El ajo tiene un alto contenido de fibra prebiótica que contribuye a la proliferación de bacterias probióticas en el intestino. En otras palabras los prebióticos estimulan a los probióticos. Debemos consumir de 4 a 8 gr de fibra prebiótica si queremos fortalecer el sistema digestivo y unos 15 gr si estamos presentado problemas digestivos. En tres dientes de ajo hay más o menos unos 2 gr de prebióticos.

Almendras

Las almendras aumentan el crecimiento de bacterias intestinales benéficas. Además son alimentos para compensar el debilitamiento del sistema inmune que ocasionó los antibióticos y combaten infecciones a causa de virus, como el resfriado y la gripe. Los compuestos químicos naturales que poseen las almendras ayudan a que los leucocitos, células sanguíneas encargadas de la defensa inmune, detecten virus con mayor facilidad e impidan que se repliquen esos malvados virus.

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